La autora y el comienzo
El título original en inglés de El Libro de las Respuestas es The Book of Answers. Su autora es la estadounidense Carol Bolt, licenciada en 1994 por la Universidad de Washington, escritora y artista, conocida por combinar texto, imagen y elementos interactivos.
En febrero de 1998 produjo primero una edición limitada de artista de 130 ejemplares. Al año siguiente, en octubre de 1999, el libro lo publicó oficialmente Hyperion. Su diseño es poco habitual: no hay un orden de páginas pensado para leerse de corrido y en cada página solo se imprime una frase. El lector lo abre al azar con una pregunta en la cabeza, y la línea que le toca es su respuesta.
Por qué se hizo popular
Redefinió la relación entre lector y libro. Un libro de consulta tradicional es «primero el índice y luego la respuesta», pero este lo invierte: la pregunta vive en la mente del lector y la respuesta la decide el punto donde se abre el libro.
Este diseño convierte la lectura en un pequeño ritual. Si a eso le sumas que cada página tiene una sola frase, el coste de leer es mínimo, lo que lo hace perfecto para los momentos de indecisión. Por eso también cruzó idiomas y culturas y se hizo popular en todo el mundo.
La edición en chino
La edición en chino simplificado la publicó en junio de 2016 Foreign Language Teaching and Research Press con el título 《解答之书》, el nombre por el que el libro se conoce entre los lectores chinos.
La edición china conservó el diseño central del original: una frase por página, ábrelo y esa es tu respuesta.
Del libro en papel a la versión en línea
Un libro en papel tiene un límite natural: hay que llevarlo encima y la encuadernación influye en la página que se abre, así que es difícil que te toque dos veces la misma.
La versión en línea resuelve esos problemas: se usa con solo abrir una web, la biblioteca puede ser más grande que la del papel, la extracción es puro azar y además puede registrar las respuestas que te han tocado. La forma cambia, pero el fondo no: sigue siendo «ábrelo con una pregunta, y lo que leas es lo que hay».